La ventana indiscreta.
>> sábado 19 de junio de 2010
Cúbreme amor, el cielo de la boca
con esa arrebatada espuma extrema,
que es jazmin del que sabe y del que quema,
brotado en punta de coral de roca.
Alócamelo, amor, su sal, aloca
tu lancinante aguda flor suprema
doblando su furor en la diadema
del mordiente clavel que se desboca.
¡Oh ceñido fluír amor, oh bello!
borbotar temperado de la nieve
por tan estrecha gruta en carne viva,
para mirar como tu fino cuello
se te resbala, amor, y se te llueve
de jazmines y estrellas de saliva!
Rafael Alberti,
Sonetos Corporales.
con esa arrebatada espuma extrema,
que es jazmin del que sabe y del que quema,
brotado en punta de coral de roca.
Alócamelo, amor, su sal, aloca
tu lancinante aguda flor suprema
doblando su furor en la diadema
del mordiente clavel que se desboca.
¡Oh ceñido fluír amor, oh bello!
borbotar temperado de la nieve
por tan estrecha gruta en carne viva,
para mirar como tu fino cuello
se te resbala, amor, y se te llueve
de jazmines y estrellas de saliva!
Rafael Alberti,
Sonetos Corporales.

Mi estimado amigo D. Alfredo García Francés , ha puesto en marcha su II Encuentro de Poesía y Relato Erótico. Os dejo aqui el relato con el que he participado, vereis que el titulo varía, dado que D. Alfredo ha pensado que se adecuaba más "La encimera , o polvo con nocturnidad y alevosía".
Ya sabeís : para gustos colores y para los campos flores.
Espero que lo disfruteis.
Ya sabeís : para gustos colores y para los campos flores.
Espero que lo disfruteis.
El calor era insoportable en la costa. El sudor hacia que mi exiguo camisón se pegase a mi piel dejando poco a la imaginación. Eran las tres de la madrugada. Todos dormían excepto yo. Salí a la cocina a beber algo. Me acerque a la ventana y me apoye en la encimera buscando indicios de la benefactora brisa que aliviasen algo mi sofocante estado. El ruido de las olas al romper en la playa era perfectamente audible.
Un coche con una pareja, aparcó justo enfrente. Los podía ver con claridad desde mi posición. Al momento empezaron a besarse y mi atención se centró en ellos.
Estaba un poco mareada todavía. Habíamos ido a pasar el fin de semana. Después de cenar nos pusimos una copa, luego otra, y cuando nos dimos cuenta llevábamos demasiado alcohol en el cuerpo. Mi hermana Ana y su marido German se acostaron pronto. Fran y yo también, pero me canse de dar vueltas y me levanté.
La pareja del coche empezaba a entusiasmarse y pronto, los pechos de la chica estaban al aire y siendo lamidos con fruición. En un instante le desabrochó los pantalones al chico, cogió su pene con la mano y lo introdujo en su boca.

Yo me había quedado hipnotizada mirando la escena. No me consideraba una Voyeur, pero estaba pegada a la encimera sin quitar la vista de la ventana mientras notaba que una humedad distinta al sudor, empezaba a adueñarse de mi sexo.
No escuché nada. La cocina estaba a oscuras y cuando note algo y giré la vista, reconocí las chancletas de Fran. Mi posición era casi de 90 grados al estar apoyada con los brazos en la encimera. Sin dejar que me volviese, se acerco a mí y se apoyo contra mis nalgas. Yo estaba excitada por la escena del coche y note como su pene había adquirido unas dimensiones desacostumbradas.
Cerré los ojos y me deje hacer.

Al estar en esa postura, el camisón apenas me tapaba el final de mis muslos. El se agachó y lo subió hasta la cintura, dejando mi trasero al aire
Un coche con una pareja, aparcó justo enfrente. Los podía ver con claridad desde mi posición. Al momento empezaron a besarse y mi atención se centró en ellos.
Estaba un poco mareada todavía. Habíamos ido a pasar el fin de semana. Después de cenar nos pusimos una copa, luego otra, y cuando nos dimos cuenta llevábamos demasiado alcohol en el cuerpo. Mi hermana Ana y su marido German se acostaron pronto. Fran y yo también, pero me canse de dar vueltas y me levanté.
La pareja del coche empezaba a entusiasmarse y pronto, los pechos de la chica estaban al aire y siendo lamidos con fruición. En un instante le desabrochó los pantalones al chico, cogió su pene con la mano y lo introdujo en su boca.

Yo me había quedado hipnotizada mirando la escena. No me consideraba una Voyeur, pero estaba pegada a la encimera sin quitar la vista de la ventana mientras notaba que una humedad distinta al sudor, empezaba a adueñarse de mi sexo.
No escuché nada. La cocina estaba a oscuras y cuando note algo y giré la vista, reconocí las chancletas de Fran. Mi posición era casi de 90 grados al estar apoyada con los brazos en la encimera. Sin dejar que me volviese, se acerco a mí y se apoyo contra mis nalgas. Yo estaba excitada por la escena del coche y note como su pene había adquirido unas dimensiones desacostumbradas.
Cerré los ojos y me deje hacer.

Al estar en esa postura, el camisón apenas me tapaba el final de mis muslos. El se agachó y lo subió hasta la cintura, dejando mi trasero al aire
- Cierra la puerta – Le dije en un suspiro saboreando lo que se avecinaba
Al instante note una mano que me acariciaba el la cara interior de mis muslos y subía hasta mi sexo, que ya estaba húmedo. Me mordí el labio para no gemir y despertar al resto. Con sus manos separo mis nalgas y su lengua fue directa a mi sexo. Actuaba como un pequeño pene, entrando, saliendo y moviéndose por la zona. Llegaba hasta mi clítoris y volvía al interior.
Se incorporó y me bajó los tirantes del camisón, dejando mis pechos bamboleándose. Le gustaba acariciarlos. Sin previo aviso, me penetró agarrando mis pechos con las dos manos. Estaba muy excitado. Lo notaba en el tamaño de su miembro. Tenía prisa y se reflejaba en la velocidad de sus golpes de cadera contra mi culo.
La encimera soportaba sus embestidas. Con una mano empecé a acariciarme el clítoris mientras entraba y salía sin descanso. Mi cuerpo noto como se acercaba el orgasmo. Mi espalda se arqueo y empecé a tener las primeras convulsiones. Fue largo e intenso. También fue el detonante para que el se corriese.
Me quedé apoyada, recuperando la respiración y las fuerzas. Note como Fran salio de mi y me beso en la espalda.
Le dije:
- Voy enseguida a la cama
Al día siguiente todos nos levantamos tarde. Mientras desayunábamos en la terraza vi que Fran se había cambiado de chancletas y le pregunté la causa.
Su respuesta hizo que mi café con leche acabase en el suelo
- Olvide decirte que se las deje a German. El no se trajo las suyas
Me gire hacia German.
Me estaba sonriendo

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

















































20 SUSURROS:
Gracias a Tomasuncafé , Nazaríes, Rosa, Carlos, D. Alfredo y todos los que han dejado su huella en mi relato, os lo agradezco de corazón.
Un besito a tod@s!
Bufffff Capri!!! La historia ya era buena y muy bien relatada, pero el final es genial. Mala bicha, mala bicha, mira que no saber con quien estás...
Un besito guapa.
Josep La edad no perdona, hace mella en la memoria :P, ram o era la rom... tendré que consultar el manual de informatica, lo tengo un poco abandonadito.
Un beso guapo!
pd) sí, bicha soy un poco, en eso no te equivocas.
pd2) Te debo una visita - ya lo sé...no me lo digas..._ hoy no estoy de muy buen animo para ello, es más me equivoqué de día, hoy estoy con mi pensamiento acompañando el dolor de una amiga que es la tuya también.
En referencia a la PD2, me ha dejado hecho papilla, solo le faltaba eso. Parece que todo le cae a ella. A ver si entre todos la levantamos un poquito.
Otro beso bicha
Ahora es el momento de demostrar que detrás de un blog, de unas palabras, estamos personas que sentimos y que queremos a aquellas que se lo tiene bien ganado como ella.
Otro beso Josep.
Mil gracias , de corazón.
¡Es lo que tiene la noche, que nos confunde!
¡Realmente muy bueno!
¡Y el final, sorprendente, inesperado, fantásssssstico!
¡Un abrazo de admiración!
Selva ♥
mi piace
CHE
Querida amiga un relato como sólo tu sabes hacerlos...Me encanto el final...
Ya sabes a donde voy... esas beatas estan creciendo...con tanto golpe de pecho un día de estos se me cae el corazón....
Besos con cariño
Uff, es que cuando la excitacion viene de terceros, uno no reacciona como usualmente lo haria.
Benditas chancletas, excelente relato y perfecto final.
Besote guapa!
jajajaja, con razón "su pene había adquirido unas dimensiones desacostumbradas".
Muy bueno, Capri.
Besos
Despues de leer esto,recupero el aliento con cierta dificulta para decirte,que me has puesto como como a la voyeur de tu historia aunque sin compañia.
Haces que vivamos tus historia eres fantastica transmitiendo lo que te propongas.
Un beso cariño y gracias por todo.
Aunque imagino que no tienes el cuerpo para trivialidades, no deja de ser un hecho que has descrito, como siempre de forma magnifica, una situacion que hace subir la temperatura ambiente y la propia.
Felicidades y suerte
Un beso Maria
Pase a dejarte besos..
Que tengas un bonito fin de semana
PD. Como va la mano?
Ya te lo dije,impresionate y las fotografias esque me quedo con la boca abierta...
besos
QUE POEMA MAS BELLO EL DE RAFAEL ALBERTI, ME HA DEJADO ENAMORADA.
Un abrazo para ti y tu creatividad hecha pasión.
mar
Je, que bueno.
Menuda sorpresa.
Besos.
Con esas sensuales y bellas imagenes y tus excitantes textos me dejas siempre un sabor a miel, cada vez que entro en tu bonito blog.
que tengas una feliz semana.
un beso.
INTENSO!
y yo que vengo de la playa a la ciudad, le encuentro un sabor diferente. Que manera de escribir!
Un saludo desde la lejania.
Un relato sensacional, querida amiga!
Yo te lo premio, me fascinó! Nadie crea esos climas como vos, sos lo más!!
BESOTES HERMOSA Y BUENA SEMANA!
AMIGUITA, QUE BUENO ENCONTRAR SUS BLOGS ABIERTOS. SE LA EXTRAÑA DEMASIADO.
TAMAÑA HISTORIA.
:O
Publicar un comentario en la entrada