En el concierto y IV
>> viernes, 19 de febrero de 2010
La camiseta de Ana ya estaba seca pero le molestaba horrores, esa noche hacía un bochorno insoportable así que Aamon, leyendo su pensamiento se la quitó con cuidado dejando al descubierto un pecho firme y ya erecto por sus caricias.
En el almacen apenas había reparado en su belleza excepto cuando tenía los pezones entre sus labios, recordando que había podido pensar durante una milésima de segundo como le encantaba que estuvieran tan duros. Y le seguían encantando porque no tardó ni dos segundos en volver a saborearlos, haciendo que la respiración de Ana empezara a agitarse de nuevo al sentir la calida lengua de Aamon jugar con ella, con su piel...
No pudo resistirse, sus manos tenían vida propia y desabrocharon el pantalón de él, llevandose también la ropa interior y la camiseta, toda la ropa sobraba ya y desnudos, frente a frente se limitaron a mirarse durante un rato, a alzar sus manos hacia puntos donde antes la pasión y las ganas no les habían dejado, por las ansias de estar uno dentro del otro.
No pudo resistirse, sus manos tenían vida propia y desabrocharon el pantalón de él, llevandose también la ropa interior y la camiseta, toda la ropa sobraba ya y desnudos, frente a frente se limitaron a mirarse durante un rato, a alzar sus manos hacia puntos donde antes la pasión y las ganas no les habían dejado, por las ansias de estar uno dentro del otro.
Ahora jugaban las almas también, estaban en medio de la tienda de campaña, revoloteando alrededor diciendoles que ya no era solo algo sexual, que las prisas habían acabado y que ahora, esas miradas desde el escenario, ese intercambio de pensamientos a las puertas de los baños, esa sonrisa sobre el arcón del almacén decían mucho más que “sexo”.
Completamente desnudos, solo cubriendoles la piel que momentos después se convertiría en una sola piel, un solo cuerpo confundido entre cuatro manos, que no cesan de moverse de una lado a otro...
Las de Ana sobre la espalda de Aamon que temblaba con cada caricia...
Las de Aamon sobre el pecho y vientre de Ana, convulsionando su cuerpo con cada roce de sus dedos...
Unos labios que se escapan y empiezan a bajar desde el suave cuello de Ana atravesando sus pezones duros como rocas, envolviendolos, cubriendolos de la calida saliva que hace que se excite más y más por momentos.
Aamon hundió sus labios en el cuello de Ana, que sintió leves mordiscos, suaves, muy dulces y llenos de pasión a la vez, quería comerla entera, saborearla, saber como es el sabor de una chica tan loca como para coger su mano y dejarse llevar por el deseo y el momento sin pensar más que en las miradas desde el escenario y sentada sobre un viejo arcón.
Ana no pudo estar quieta, toda su piel reaccionó y alzó sus rodillas apretando las piernas notando como ya empezaba de nuevo a excitarse sobremanera y la humedad volvía a hacer acto de presencia en su sexo deseoso de ser de nuevo acariciado por las manos de Aamon.
Parecía como si hubiera leido su mente, no tardaron los dedos de él en llegar hasta su bajo vientre, pasando ligeramente por sus ingles, queriendo encontrarse con esa zona tan mojada como lo había estado momentos antes. Y al notar que así era, que ya estaba tan resbaladiza
que sus dedos casi se movían solos, su erección creció rapidamente, mucho más de lo que lo había hecho nunca.
Ana la sintió junto a sus piernas, supo que se había excitado de forma brutal al saberla tan mojada y no pudo evitar bajar una de sus manos para acariciar el sexo de Aamon que lanzó un gemido de sorpresa y placer a la vez, cerrando los ojos antes de dejarlos casi en blanco.
Sus labios no pudieron estar separados por más tiempo y ahora los besos se hacían cada vez más apasionados y buscados, solo que.... Ana quería jugar un rato,y sabía que Aamon también quería alargar aquello mucho más y que los dos se disfrutaran mutuamente sin prisas.
Así que con un rápido movimiento hizo tumbar a Aamon boca arriba sentandose sobre sus piernas y dejando su pecho a la altura de los labios de él, que quiso llevarselos a los labios pero no le dejó. Se escabulló hacia su pecho, bajó por el con su lengua, buscó sus pequeños pezones jugando con ellos, siguió su camino hacia el ombligo, lo cual hizo reir a Aamon, una risa mezclada con el placer de saber donde quería ella llegar.
Casi por sorpresa cuando sintió la calidez de la lengua de ella sobre su sexo ya del todo erecto y tan duro que casi dolía, empezó a retorcerse de placer.
A Ana le resultaba enormemente excitante saber que lo que estaba haciendo era el motivo por el que Aamon gemía así, apartando con las manos el pelo de su cara y acariciando su mejilla a la vez que repetía que le encantaba como movía la lengua. Sabía que si seguía así estallaría sin poder evitarlo y sin palabras habían acordado hacer que aquello durara una eternidad.
Bajó el ritmo, su boca subía y bajaba y el sexo de Aamon estaba increiblemente duro, eso hacía que ella sintira más ganas si es que eso era posible. En la vida había sentido tanto deseo por nadie. Pero le encantaba sentirse tan liberada y húmeda por aquel chico que se retorcía y gemía como un loco por su culpa.
Notó que Aamon estaba a punto de llegar al orgasmo y se paró, no quiso seguir. Aamon no sabía si agradecerselo o enfadarse por haber parado justo en ese momento pero al ver la sonrisa de niña mala de Ana supo que eso era exactamente lo que quería de ella. Toda su picardía.
Le tocaba el turno de llevar el control, sonrió siguiendo la mirada atenta de Ana que sabía lo que quería hacer pero no hizo nada por demostrarselo. Quería mostrarle que el también podía sorprenderla y llevar la situación por donde quisiera. Ella se iba a dejar sorprender...
Cogiendola por la cintura, dejó su espalda casi pegada a su pecho, las caderas de Ana se pegaban a su sexo y al abrazarla sus manos llegaban hasta el pecho que duro y con los pezones totalmente erizados por el roce de sus dedos le decían que era completamente suya.
Ana agachó la cabeza y su cuerpo la siguió, dejando que Aamon se colocara detrás de ella hasta llegar al punto en el que con solo rozar su sexo entre sus piernas notara que seguía aún más húmeda que antes y no hizo falta apenas presión para que entrara en ella de la manera más
profunda y suave al mismo tiempo.
Aquella primera sensación les inundó por completo haciendo que a la vez ambos gemidos se oyeran incluso desde fuera de la tienda pero no les importaba en absoluto, estaban en su pequeño mundo, y nada ni nadie les iba a parar.
Aamon empezó a moverse ritmicamente, temiendo hacerla daño si dejaba libre todo su deseo y pasión, todas las ganas que tenía pero Ana tenía la impresión de que si no le sentía aún más dentro de ella se escaparía o algo se lo arrebataría y no quería eso.
Ana agachó la cabeza y su cuerpo la siguió, dejando que Aamon se colocara detrás de ella hasta llegar al punto en el que con solo rozar su sexo entre sus piernas notara que seguía aún más húmeda que antes y no hizo falta apenas presión para que entrara en ella de la manera más
profunda y suave al mismo tiempo.
Aquella primera sensación les inundó por completo haciendo que a la vez ambos gemidos se oyeran incluso desde fuera de la tienda pero no les importaba en absoluto, estaban en su pequeño mundo, y nada ni nadie les iba a parar.
Aamon empezó a moverse ritmicamente, temiendo hacerla daño si dejaba libre todo su deseo y pasión, todas las ganas que tenía pero Ana tenía la impresión de que si no le sentía aún más dentro de ella se escaparía o algo se lo arrebataría y no quería eso.
Una de sus manos se alargó hacia atrás, cogiendo la pierna de Aamon y con un gesto le indicó que entrara más, que no cesara el ritmo, incluso que lo aumentara. Aquello le estaba encantando y sabía que a el también.
Era cierto, ese gesto de ella excitó tanto a Aamon que agarró las caderas de Ana y aumentó el movimiento. Con cada embestida la respiración se hacía más y más rápida, los gemidos más ahogados rompiendo el poco silencio que quedaba a su alrededor...



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.













































13 SUSURROS:
Yo creo que no podia mas...al final sera que si pero menudo relato que pasion querida capri...la verdad es que vivr momentos asi nos hace mas felices...Un beso guapisima...
Yo ya no puedo más de solo leerte!!
Qué juguetona esta chica Ana, además de insaciable!! Me encantó! Y ahora a darme una ducha, a ver si me enfrío un poco...
BESOTES HERMOSA Y BUEN FINDE!!!!
Querida Capri
Ha quedado claro, que había algo mas que sexo.
La camiseta de Ana fue testigo de todo.
Sus pechos, su vientre, toda ella acabo convertida en parte activa de este juego sexual.
Al igual que Aamon, se entrego con placer al mismo juego.
Pero, volviendo a la primera parte, no tengo nada claro que , al menos el, no estuviese, simplemente, pasando un rato agradable.
Ana sintió algo desde el principio, pero creo que el solo buscaba sexo.
Claro que, con el final que nos has dejado, pudo acabar con un terrible dolor ..... de espalda.
¿O quizás nos vas a regalar un epilogo?
Supongo que eres consciente del consumo de agua que vas a provocar, en duchas frías, con el relato. :P
Este año esta lloviendo bastante, pero no es bueno derrochar
Muy bien relatado.
Besitos
Jose Puede que no pudieran más en ese momento, siempre es bueno descansar.
Pero espero que por su propio bién no fuera este el final de su relacción
Un besito, cielo.
Stanley jaja, por Dios! intentaré contenerme la próxima vez, no quiero que me culpen de derroches inecesarios de H2O, hay que ser ecologico!
Un besito y como no, mis deseos para ti tb, de un bonito fin de semana.
Chinaski Eres incorregible!
Siempre pidiendo más y más. Vamos que te estas pareciendo a la prota eh!
jaja.
Veremos si hay epílogo o no, eso está por descubrir. Depende de mi muso como se porte estos días.
Un besito.
pd) Le he enviado a la srta. un ungüento que hace milagros para el dolor de espalda; además como se suele decir coloquialmente: sarna con gusto no pica.
Un beso y muchas gracias :*)
Beijo!Rebelde!
No creo que importe demasiado si la relación va a seguir o no. Al menos, no en ese momento. En ese instante, cuando se siente tanto placer en brazos de otra persona, lo único importante es el presente. Y el presente de ambos es de lo más envidiable.
Escribes puro fuego, Capri
Besitos
Derroche de detalles, Capri este este romance da para una novela...
Querida Capri espero más partes....
Que tengas un buen fin de semana besos.
Pienso que siempre hay que disfrutar el momento, entregados a llama unica, sin pensar si vamos a seguir o no, es lo que importa en es justo momento.
un exto con entrega, un placer leerte.
que disfrutes el fin de semana.
un beso.
Tus posts funcionan mejor que la calefacción.
:P
Besos.
Levantan deseo tus letras. Suenan tan bien, que apetece hacerlas realidad.
Un Beso
Despues de la tempestad... La calma y luego la piel tiene la memoria de esas manos y esa boca que la han recorrido. Hermoso relato Cap. Como siempre . ahora vaya... Lo dejas a nuestro criterio la continuacion? Vaya tarea. Besos estrella
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