En el concierto - Epílogo -
>> martes, 23 de febrero de 2010
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos
y magnifica los buenos,
y gracias a ese artificio,
logramos sobrellevar el pasado.
Gabriel García Márquez
y magnifica los buenos,
y gracias a ese artificio,
logramos sobrellevar el pasado.
Gabriel García Márquez

Todavía sonreía cuando recordaba el final del apoteósico día en que conocí a Aamon.
Ya no podíamos aguantar más. La fuerza que Aamon ponía en cada embestida, me obligaba a sujetarme para no caer al suelo. Los gemidos de ambos se mezclaban en una sinfonía de gritos de placer, anunciando la inminencia de los orgasmos.
Todo iba a la perfección, hasta que la puerta de la tienda se abrió, dejando entrar un chorro de luz y a una joven rubia
- ¿Aamon?
La cara de sorpresa de los tres fue similar.
Yo grité e intenté apartarme de Aamon en un gesto instintivo.
Aamon giró la cabeza hacia la puerta al escuchar que alguien la abría, diciendo:
- ¿Pero quien….?
Enmudeció al instante al ver a la persona que entraba. La joven puso cara de asombro al principio, se quedó mirando la escena y el asombro pasó a ser rabia
- ¡ Eres un cabrón ¡
Salió dejando la puerta abierta.
La escena no era para menos. Los dos estábamos desnudos y haciendo el amor sin haber tomado ninguna precaución.
Probablemente nuestros gemidos se oían a muchos metros de distancia.
Buscamos nuestras ropas y empezamos a vestirnos con prisa.
Le pregunte a Aamon
- ¿Quién era?
-¡ Vaya mierda ¡ ¡ Joder ¡ ¡ Vaya mierda ¡
Ni siquiera me miro. Vi en sus ojos un brillo que no me gustó. Pero todo lo anterior había sido demasiado bonito como para olvidarlo en un instante.
-¿Pero quien era?
- Mi novia, era mi novia
Mi cara en esos momentos debía de ser un poema.
- ¿Pero….. tienes novia?
- La tenía. Seguramente ya no.
-No me lo habías dicho.
-Tampoco me lo habías preguntado.
Recuperó su tono de antes del incidente y me dijo :
- Quiero volver a verte.
Lo miré furiosa.
-¡¿Estas loco?. Nos acaba de pillar tu novia follando ¿y me dices que quieres volver a verme?¡
-Se había terminado. Lo íbamos a dejar después de la gira. Yo ya le había avisado. Pero es mi amiga y no quiero hacerle mas daño.
No sabía si creerle o no, pero lo que habíamos vivido unas horas antes me hizo decidirme. No lo pensé mucho y le di mi número de móvil.
Salimos de la tienda y vi, a unos metros a la chica llorando junto a otra que intentaba consolarla,
Aamon se dirigió hacia ellas y me dijo:
-Te llamare.
Fui en busca de mis amigas, que debían estar preocupadas por el tiempo que había estado ausente. Intente recomponer mi aspecto, pero la intensidad de lo vivido había dejado mi ropa en un estado lamentable.
Al encontrarme con ellas me miraron con cara de preocupación al principio y de mala leche después. No les explique donde había estado ni con quien. Preferí guardarlo para mi.
Diez días más tarde, recibí una llamada suya.
Yo había perdido la esperanza de que me llamase. Me dijo que había tenido que continuar viajando para cumplir con compromisos profesionales y ahora estaba en la ciudad.
Quería verme.
Quedamos en su casa. Iba a preparar una cena rápida y así podríamos hablar tranquilamente.
Yo sabía lo que iba a ocurrir. El día del concierto no pudimos terminar lo que habíamos empezado.
Cuando me abrió la puerta, me sorprendió una vez más su mirada. Pase al hall y el me cogió por la cintura y me beso sin mas preámbulos. Fue como recibir una descarga eléctrica. Todos mis temores desaparecieron, todos los órganos de mi cuerpo respondieron a ese beso.
Ya no podíamos aguantar más. La fuerza que Aamon ponía en cada embestida, me obligaba a sujetarme para no caer al suelo. Los gemidos de ambos se mezclaban en una sinfonía de gritos de placer, anunciando la inminencia de los orgasmos.
Todo iba a la perfección, hasta que la puerta de la tienda se abrió, dejando entrar un chorro de luz y a una joven rubia
- ¿Aamon?
La cara de sorpresa de los tres fue similar.
Yo grité e intenté apartarme de Aamon en un gesto instintivo.
Aamon giró la cabeza hacia la puerta al escuchar que alguien la abría, diciendo:
- ¿Pero quien….?
Enmudeció al instante al ver a la persona que entraba. La joven puso cara de asombro al principio, se quedó mirando la escena y el asombro pasó a ser rabia
- ¡ Eres un cabrón ¡
Salió dejando la puerta abierta.
La escena no era para menos. Los dos estábamos desnudos y haciendo el amor sin haber tomado ninguna precaución.
Probablemente nuestros gemidos se oían a muchos metros de distancia.
Buscamos nuestras ropas y empezamos a vestirnos con prisa.
Le pregunte a Aamon
- ¿Quién era?
-¡ Vaya mierda ¡ ¡ Joder ¡ ¡ Vaya mierda ¡
Ni siquiera me miro. Vi en sus ojos un brillo que no me gustó. Pero todo lo anterior había sido demasiado bonito como para olvidarlo en un instante.
-¿Pero quien era?
- Mi novia, era mi novia
Mi cara en esos momentos debía de ser un poema.
- ¿Pero….. tienes novia?
- La tenía. Seguramente ya no.
-No me lo habías dicho.
-Tampoco me lo habías preguntado.
Recuperó su tono de antes del incidente y me dijo :
- Quiero volver a verte.
Lo miré furiosa.
-¡¿Estas loco?. Nos acaba de pillar tu novia follando ¿y me dices que quieres volver a verme?¡
-Se había terminado. Lo íbamos a dejar después de la gira. Yo ya le había avisado. Pero es mi amiga y no quiero hacerle mas daño.
No sabía si creerle o no, pero lo que habíamos vivido unas horas antes me hizo decidirme. No lo pensé mucho y le di mi número de móvil.
Salimos de la tienda y vi, a unos metros a la chica llorando junto a otra que intentaba consolarla,
Aamon se dirigió hacia ellas y me dijo:
-Te llamare.
Fui en busca de mis amigas, que debían estar preocupadas por el tiempo que había estado ausente. Intente recomponer mi aspecto, pero la intensidad de lo vivido había dejado mi ropa en un estado lamentable.
Al encontrarme con ellas me miraron con cara de preocupación al principio y de mala leche después. No les explique donde había estado ni con quien. Preferí guardarlo para mi.
Diez días más tarde, recibí una llamada suya.
Yo había perdido la esperanza de que me llamase. Me dijo que había tenido que continuar viajando para cumplir con compromisos profesionales y ahora estaba en la ciudad.
Quería verme.
Quedamos en su casa. Iba a preparar una cena rápida y así podríamos hablar tranquilamente.
Yo sabía lo que iba a ocurrir. El día del concierto no pudimos terminar lo que habíamos empezado.
Cuando me abrió la puerta, me sorprendió una vez más su mirada. Pase al hall y el me cogió por la cintura y me beso sin mas preámbulos. Fue como recibir una descarga eléctrica. Todos mis temores desaparecieron, todos los órganos de mi cuerpo respondieron a ese beso.

Comenzó a desabrochar los botones de mi blusa, sin dejar de besarme.
Sus manos, se paseaban por encima de mis pechos, provocando la erección de mis pezones. Me bajo los tirantes del sujetador, dejándolos al aire y paso a besarme el cuello, dando pequeños mordiscos que provocaron que mis gemidos aumentasen de tono.
El sabia lo que me excitaba y lo estaba utilizando.
El cuello dejo de tener interés y su lengua recorría mis pechos, lamiendo incansable hasta llegar a mis pezones. Ahí, sus dientes los rozaban, mordían, su boca succionaba y yo creía morir de placer.
Le quité su camiseta, baje sus vaqueros y el hizo lo mismo con los míos.
Recordaba su poderoso sexo y esa vez estaba igual de erecto. Sus boxer no eran capaces de contenerlo. Se los baje y libere al tembloroso pene.
Arrancó mi tanga sin ningún esfuerzo, me dio la vuelta y me apoye contra la pared.
El recuerdo de la última vez que hicimos el amor vino a mí. Aquella vez no pudimos acabar, pero esta iba a ser diferente
Sus manos recorrieron mi espalda hasta llegar a mis pechos. Yo estaba totalmente mojada por la excitación. Al acercarse, su sexo se apoyo en mis nalgas y por su tamaño pude notar que el estaba tan excitado como yo.
Me separó un poco las piernas y acerco su sexo al mío. Al notar su contacto, hice un movimiento involuntario hacia atrás para facilitar la penetración.
Empezó a empujar suavemente y a aumentar el ritmo a medida que me adaptaba a su tamaño. Sus manos masajeaban mis pechos y pellizcaban mis pezones.
No pudimos aguantar mucho.
Una de sus manos bajo hasta mi clítoris y lo rozo. Fue el detonante para tener un orgasmo como no lo había tenido nunca. Mis convulsiones, provocaron que ya no pudiese resistir más y mientras todavía estaba temblando note dentro de mi como su sexo aumentaba de tamaño y un fluido caliente me inundaba.
Fue el principio de una noche inolvidable. Cenamos muy tarde, para recuperar fuerzas.
Sus manos, se paseaban por encima de mis pechos, provocando la erección de mis pezones. Me bajo los tirantes del sujetador, dejándolos al aire y paso a besarme el cuello, dando pequeños mordiscos que provocaron que mis gemidos aumentasen de tono.
El sabia lo que me excitaba y lo estaba utilizando.
El cuello dejo de tener interés y su lengua recorría mis pechos, lamiendo incansable hasta llegar a mis pezones. Ahí, sus dientes los rozaban, mordían, su boca succionaba y yo creía morir de placer.
Le quité su camiseta, baje sus vaqueros y el hizo lo mismo con los míos.
Recordaba su poderoso sexo y esa vez estaba igual de erecto. Sus boxer no eran capaces de contenerlo. Se los baje y libere al tembloroso pene.
Arrancó mi tanga sin ningún esfuerzo, me dio la vuelta y me apoye contra la pared.
El recuerdo de la última vez que hicimos el amor vino a mí. Aquella vez no pudimos acabar, pero esta iba a ser diferente
Sus manos recorrieron mi espalda hasta llegar a mis pechos. Yo estaba totalmente mojada por la excitación. Al acercarse, su sexo se apoyo en mis nalgas y por su tamaño pude notar que el estaba tan excitado como yo.
Me separó un poco las piernas y acerco su sexo al mío. Al notar su contacto, hice un movimiento involuntario hacia atrás para facilitar la penetración.
Empezó a empujar suavemente y a aumentar el ritmo a medida que me adaptaba a su tamaño. Sus manos masajeaban mis pechos y pellizcaban mis pezones.
No pudimos aguantar mucho.
Una de sus manos bajo hasta mi clítoris y lo rozo. Fue el detonante para tener un orgasmo como no lo había tenido nunca. Mis convulsiones, provocaron que ya no pudiese resistir más y mientras todavía estaba temblando note dentro de mi como su sexo aumentaba de tamaño y un fluido caliente me inundaba.
Fue el principio de una noche inolvidable. Cenamos muy tarde, para recuperar fuerzas.

Me trasladé a vivir con el hace un año.
El grupo va funcionando bien y le acompaño a todos los conciertos
Siempre me pongo en la primera fila
El grupo va funcionando bien y le acompaño a todos los conciertos
Siempre me pongo en la primera fila


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.












































22 SUSURROS:
Sí...
Está bien que le acompañes a todos los conciertos...
;)
ji
Sempre esta paixão intensa lindas imagens Beijos Rebeldes!
Gabi Yo no, en tal caso que lo haga la protagonista; es decir Ana.
Si yo fuera ella, tal vez lo haría, la confianza es básica; pero... cuando existen antecedentes, hay que tomar precauciones :P
Y ese ji me ha sonado a picardía
jaja
Un besito. :*)
Rebelde
La pasión mueve montaña.
Ay no era la fe :(
Bueno, ahora en serio, la pasión siempre debe de mantenerse viva, por lo menos eso creo yo.
Un beso rebelde.
Hace Ana bien en ir a todos lados con El, pero el caminar juntos no garantiza que El, sea fiel....
Capri....Eres derroche de de talles....Ji ji ji .....Creo que te van a mandar a confesar....Y a mi también.....
Da para más la historia.....
Besos con cariño
Bueno, bueno
Y parecía que había terminado la historia.
Algo crápula el muchacho ¿no? :P
Fíjate, y yo que pienso que la chica se pone en primera fila para recordar su primer encuentro mas que para vigilar.
Debe ser que me estoy haciendo mayor
Un final de la historia, perfecto
Besos Capri
Me alegro del final feliz. Dudé cuando la explicación de él fue "no me habías preguntado", frase muy utilizada para justificar silencios intencionados.
Creo recordar que García Francés te propuso que te presentes al concurso de relatos eróticos. Creo sinceramente que debes aceptar. Puro fuego tus relatos, sin nada de vulgaridad. Te admiro.
Nina
Te recomiendo, entonces, que busques un buén confesor.
Yo tengo uno que me comprende perfectamente y me da siempre la absolución
jiji.
Besitos pecadores.
Carlos
No es cuestión de edad el que pienses asi. Creo que eres más romantico de lo que en ocasiones nos desvelas.
El final de mi historia, ha sido sugerido por una persona que quiero mucho; lástima que prefiera mantenerse en el anonimato.
Un besito .
Alís mi estimado amigo García Francés es un provocador en toda regla.
Lo que pretendía con aquel comentario, era seguramente picarme, pero no es todo lo que reluce, sinceramente no creo que esté a la altura de otras personas que han publicado relatos en su reto.
No me mires con tan buenos ojos querida Alís, no creo que me lo merezca. Probablemente si tu escribiras uno sería perfecto, sabes manejar las palabras con maestría.
Un beso
Ese concierto ha sido la antesala de una dulce melodía entre los dos, a pesar de ese pequeño fallo de él, por omitir lo de la novia, jajaja.
Besos y susurros con cariño Capri
me lleve una sorpresa al final,grata,por supuesto.
un beso
Con tus magníficos textos nos mantienes en vilo Capri, siembras
inquietud y a la vez pasión,
espero el siguiente capítulo para
ver que decide Ana.
que tengas una bonita semana.
un beso.
Capri: Es cierto que te miro con buenos ojos, pero eso no nubla mi criterio. En estas cuestiones, por el trabajo, he aprendido a separar afectos de objetividad. Y, amiga, eres muy buena con los textos eróticos.
Insisto, deberías aceptar la invitación. Desde luego mi voto ya lo tendrías, y me consta que unos cuandos más, asegurado.
Besitos
QUE MARAVILLOSO RELATO HAS LOGRADO TRANSMITIR TODO LO QUE LOS PERSONAJES SINTIERON REALMENTE FELICITACIONES!!!!!!!!!!!!!
Este relato esta muy bien, pero por la extension no es el mas indicado para mi nuevo proyecto.
Te comentaré si decido publicar alguno de los tuyos.
Un beso
PaSioN
Juraría que había dejado mi apreciación, mi felicitación y demases. Si hasta le mandé lectores :(
Sublime amiguita.
Estas fotos me están matando.
Jo.
Coincido con Alís.
Eres muy buena con los textos eróticos.
Besos.
Yemaya como EL cuenta parece ser que habían roto, pero ya sabes como son los chicos jajaja.
De todas maneras daremos un voto de confianza al artista.
Besitos.
Capri me di una vuelta por aquí para desearte un feliz domingo....
Besos
Capri me asustas!!!Creo que tienes un tercer ojo...En america ji ji ji.....Por lo del sacerdote....
Besos con cariño
NV ..
Jajaja, mujer algo de bruja tengo, pero no soy de las malas.
Xds!
No me tengas miedo .
Un besito, Nina
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