En el concierto - I -
>> miércoles, 27 de enero de 2010
Hacía calor y la noche empezaba a caer, cosa que todos los asistentes al festival agradecieron después de todo el día bailando bajo el sol. De vez en cuando desde el escenario algún tipo pasaba unos minutos echando agua de un lado a otro con una manguera. Todo el público levantaba los brazos en señal de agradecimiento y pedían más agua que les refrescara de aquel calor del mes de julio.
Uno de los grupos terminó su actuación y los siguientes se preparaban respirando hondo, repasando letras, hablando entre ellos y tomando alguna que otra cerveza bien fría para combatir ellos también el bochorno del comienzo del verano.
Mientras, a pie de escenario varios grupos de personas descansaban sentados en el suelo, bebían también cualquier cosa que estuviera fría, charlaban animadamente y se reían de todo esperando que el próximo grupo saliera a actuar.
Ana se encontraba muy cerca del escenario y cuando miró el plan de actuaciones para esa tarde comprobó que no conocía al siguiente grupo que iba a tocar a continuación. Pensó que descubrir grupos nuevos en directo siempre era mejor que hacerlo por la radio. Pasaron unos minutos hasta que el presentador salió de nuevo, micrófono en mano para anunciar que volvieran a tomar todos posiciones porque el siguiente grupo venía fuerte y según decía los haría saltar y cantar como ninguno otro lo había hecho.
A Ana le entró la curiosidad, no se sabía las canciones pero siempre podía saltar y bailar que al fin y al cabo de eso se trataba, de pasarlo bien.
Alguna de sus amigas dijo que era un grupo muy bueno y que el batería la traía loca por lo guapo que era. Pero no fué el batería quien llamó la atención de Ana si no la voz del grupo.
El vocalista que sonreía según salía al escenario seguido del resto de componentes que saludando al público tomaron posición para empezar a tocar, ajustó el micrófono en medio del escenario sin dejar de mirar a todos como si estuviera analizando la situación sobre la cantidad de gente que se había congregado para escucharles tocar.
Ana observaba con atención sus movimientos, el pelo rizado le caía sobre los hombros y le llegaba casi a la cintura, negro como el azabache y con un brillo precioso. Vestía de negro como casi todos los grupos que habían tocado aquel día y estaba suficientemente cerca como para ver que la forma de sus labios era increiblemente bonita.
Antes de empezar la música le vió sonreir y ponerse serio de repente, mirando muy fijo a un punto lejano y abriendo los brazos hasta el punto de quedarse haciendo la forma de la cruz. Era la señal para que el resto del grupo supiera que estaba preparado y podían empezar a tocar pero a Ana le pareció un gesto muy original para un comienzo de actuación.
El batería dió unos compases y el guitarrista le siguió al momento arrancando gritos y aplausos de todos los que estaban allí, muchos de ellos porque reconocieron la canción y la seguían el ritmo esperando para cantar al mismo tiempo que Aamon, como se hacía llamar vocalista.
Había empezado a moverse por el escenario y movía la cabeza al compás de la batería, levantando los brazos y llegando de nuevo a la altura del micrófono.
Su voz explotó en los enormes altavoces a la vez la de los cientos de asistentes, una voz gutural y ronca que mantuvo durante más de 15 segundos en un comienzo de canción espectacular, y Ana observó como toda su piel se erizaba, no se esperaba algo así.
Ella bailaba y se movía siguiendo la música y acompañando a sus amigas que cantaban letra a letra esa canción, gritando piropos al cantante y tirando besos al batería.
Pero Ana solo tenía ojos para Aamon, no podía apartar su vista de su larga melena y miraba sus labios moverse de forma muy expresiva al cantar.
El se acercaba al borde del escenario y miraba fijamente a un punto concreto del público incitandoles a cantar y a gritar a su mismo ritmo.
Vió a un grupo de chicas dando saltos y cantando con el la canción y se acercó hasta ese punto. Casi todas le seguían al pie de la letra, alguna se iba de una palabra a otra pero conocían la canción con lo cual le escuchaban a menudo que era lo que le encantaba a el.
Pero... Una de ellas no articulaba palabra, solo se movía con la música sin cantar y parecía no conocer del todo la canción. No fué aquello lo que llamó la atención del cantante, sino el azul de los ojos de Ana que le miraban como quien descubre un regalo en Navidad y sabe que no podrá abrirlo hasta pasados unos días.
Sonreía y se sonrojaba al ver que el estaba tan cerca pero no podía tocarle...
Uno de los grupos terminó su actuación y los siguientes se preparaban respirando hondo, repasando letras, hablando entre ellos y tomando alguna que otra cerveza bien fría para combatir ellos también el bochorno del comienzo del verano.
Mientras, a pie de escenario varios grupos de personas descansaban sentados en el suelo, bebían también cualquier cosa que estuviera fría, charlaban animadamente y se reían de todo esperando que el próximo grupo saliera a actuar.
Ana se encontraba muy cerca del escenario y cuando miró el plan de actuaciones para esa tarde comprobó que no conocía al siguiente grupo que iba a tocar a continuación. Pensó que descubrir grupos nuevos en directo siempre era mejor que hacerlo por la radio. Pasaron unos minutos hasta que el presentador salió de nuevo, micrófono en mano para anunciar que volvieran a tomar todos posiciones porque el siguiente grupo venía fuerte y según decía los haría saltar y cantar como ninguno otro lo había hecho.
A Ana le entró la curiosidad, no se sabía las canciones pero siempre podía saltar y bailar que al fin y al cabo de eso se trataba, de pasarlo bien.
Alguna de sus amigas dijo que era un grupo muy bueno y que el batería la traía loca por lo guapo que era. Pero no fué el batería quien llamó la atención de Ana si no la voz del grupo.
El vocalista que sonreía según salía al escenario seguido del resto de componentes que saludando al público tomaron posición para empezar a tocar, ajustó el micrófono en medio del escenario sin dejar de mirar a todos como si estuviera analizando la situación sobre la cantidad de gente que se había congregado para escucharles tocar.
Ana observaba con atención sus movimientos, el pelo rizado le caía sobre los hombros y le llegaba casi a la cintura, negro como el azabache y con un brillo precioso. Vestía de negro como casi todos los grupos que habían tocado aquel día y estaba suficientemente cerca como para ver que la forma de sus labios era increiblemente bonita.
Antes de empezar la música le vió sonreir y ponerse serio de repente, mirando muy fijo a un punto lejano y abriendo los brazos hasta el punto de quedarse haciendo la forma de la cruz. Era la señal para que el resto del grupo supiera que estaba preparado y podían empezar a tocar pero a Ana le pareció un gesto muy original para un comienzo de actuación.
El batería dió unos compases y el guitarrista le siguió al momento arrancando gritos y aplausos de todos los que estaban allí, muchos de ellos porque reconocieron la canción y la seguían el ritmo esperando para cantar al mismo tiempo que Aamon, como se hacía llamar vocalista.
Había empezado a moverse por el escenario y movía la cabeza al compás de la batería, levantando los brazos y llegando de nuevo a la altura del micrófono.
Su voz explotó en los enormes altavoces a la vez la de los cientos de asistentes, una voz gutural y ronca que mantuvo durante más de 15 segundos en un comienzo de canción espectacular, y Ana observó como toda su piel se erizaba, no se esperaba algo así.
Ella bailaba y se movía siguiendo la música y acompañando a sus amigas que cantaban letra a letra esa canción, gritando piropos al cantante y tirando besos al batería.
Pero Ana solo tenía ojos para Aamon, no podía apartar su vista de su larga melena y miraba sus labios moverse de forma muy expresiva al cantar.
El se acercaba al borde del escenario y miraba fijamente a un punto concreto del público incitandoles a cantar y a gritar a su mismo ritmo.
Vió a un grupo de chicas dando saltos y cantando con el la canción y se acercó hasta ese punto. Casi todas le seguían al pie de la letra, alguna se iba de una palabra a otra pero conocían la canción con lo cual le escuchaban a menudo que era lo que le encantaba a el.
Pero... Una de ellas no articulaba palabra, solo se movía con la música sin cantar y parecía no conocer del todo la canción. No fué aquello lo que llamó la atención del cantante, sino el azul de los ojos de Ana que le miraban como quien descubre un regalo en Navidad y sabe que no podrá abrirlo hasta pasados unos días.
Sonreía y se sonrojaba al ver que el estaba tan cerca pero no podía tocarle...

Y ahora quien sonreía era el, y lo hacía directamente hacia ella, no hacia el grupo de chicas.
Ana se dió cuenta y no solo ella, todo aquel que estaba cerca pudo notarlo, esa sonrisa llevaba un mensaje oculto pero no conseguían descifrarlo. Sin embargo, ella lo leyó completo, supo que había visto algo distinto en sus ojos, en su forma de moverse sin conocer la canción, en lo extraño que le resultaba saber que no había escuchado ni una sola de las canciones de su grupo.
Quizá era eso lo que llamara su atención, que ella no le daba importancia ni intentaba disimularlo ante sus amigas que si sabían de la existencia de su música.
Ana se dió cuenta y no solo ella, todo aquel que estaba cerca pudo notarlo, esa sonrisa llevaba un mensaje oculto pero no conseguían descifrarlo. Sin embargo, ella lo leyó completo, supo que había visto algo distinto en sus ojos, en su forma de moverse sin conocer la canción, en lo extraño que le resultaba saber que no había escuchado ni una sola de las canciones de su grupo.
Quizá era eso lo que llamara su atención, que ella no le daba importancia ni intentaba disimularlo ante sus amigas que si sabían de la existencia de su música.
Continuó cantando y moviendo su cabeza agitando el pelo a lo largo de todo el escenario y de vez en cuando se paraba delante de ella para hacer algun gesto con su sonrisa, algún guiño de ojo que se escapó para su sorpresa y cuando llegó el momento de una de las canciones más lentas y calmadas incluso se sentó al borde del escenario a la altura de aquel grupo de chicas entre los que estaba Ana mirando como embobada la forma en que sus labios se movían y de su garganta salía una voz tan especial como suave y melodiosa.
La miraba directamente a ella y supo que en algún momento quería conocerla, quería ver más cerca aún esos ojos azules que no dejaban de admirarle desde ahí abajo y saber más de esa chica que parecía no encajar en todo ese ambiente de rock y música metalera.
La actuación llegó a su fin y como siempre, agradeció a todo el público su asistencia y prometió volver con más fuerza y más canciones nuevas.

Agotada, sudorosa por tantos saltos que pegó bailando Ana decidió que tenía que conseguir mucho mas de ese grupo, quería tenerlo todo y disfrutar de su música siempre que quisiera.
Hizo fotos mientras tocaban pero en quien centró el ojetivo de la camara fue mayormente en Aamon. Le encantaba como movia la melena de un lado a otro, como sonreia al mirar directamente al público que enloquecía con algunos compases y saltaban al ritmo de la musica.
Acabaron el cierto y poco a poco todos los componenetes del grupo fueron saliendo del escenario saludando con la mano a la vez que bajaba las escaleras que daban a bastidores.
Aamon bajo por las escaleras también no sin antes echar la vista atras y volver a mirar directamente a Ana a los ojos, sorprendiendola con un guiño y una sonrisa pícara que quiso decir que ahi no acababa aquel encuentro....


La miraba directamente a ella y supo que en algún momento quería conocerla, quería ver más cerca aún esos ojos azules que no dejaban de admirarle desde ahí abajo y saber más de esa chica que parecía no encajar en todo ese ambiente de rock y música metalera.
La actuación llegó a su fin y como siempre, agradeció a todo el público su asistencia y prometió volver con más fuerza y más canciones nuevas.

Agotada, sudorosa por tantos saltos que pegó bailando Ana decidió que tenía que conseguir mucho mas de ese grupo, quería tenerlo todo y disfrutar de su música siempre que quisiera.
Hizo fotos mientras tocaban pero en quien centró el ojetivo de la camara fue mayormente en Aamon. Le encantaba como movia la melena de un lado a otro, como sonreia al mirar directamente al público que enloquecía con algunos compases y saltaban al ritmo de la musica.
Acabaron el cierto y poco a poco todos los componenetes del grupo fueron saliendo del escenario saludando con la mano a la vez que bajaba las escaleras que daban a bastidores.
Aamon bajo por las escaleras también no sin antes echar la vista atras y volver a mirar directamente a Ana a los ojos, sorprendiendola con un guiño y una sonrisa pícara que quiso decir que ahi no acababa aquel encuentro....


Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
*Mientras me pongo al día con vuestros blogs, os dejo un relato escrito una noche de verano, de un día D del año A.
* La primera y la tercera fotografía pertenecen al calendario Campari 2009, con fotos de la guapísima Jessica Alba.
* La primera y la tercera fotografía pertenecen al calendario Campari 2009, con fotos de la guapísima Jessica Alba.



Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.













































29 SUSURROS:
Antes de que alguno de vosotros me pregunte, el relato de La Nota está en el horno, enfriandose :P
Y si, este tiene continuación.
Besos a todos.
Hola guapa, un interesante relato aunque espero la continuación para ver lo que pasa entre Ana y el cantante, detallado por ti es un
placer poder leerte.
que tengas un feliz dia
un beso.
Preciosa...Me dejas con ganas de más...
Un besazo, cuídate mucho, mucho ¿vale?
Es el ejemplo perfecto de la descripcion de un flechazo. Al menos por parte de Ana.
El ambiente de un concierto, ella deslumbrada por el fulgor del artista, el héroe. El, quizás, acostumbrado a ser un triunfador con las chicas, las ventajas de ser el vocalista de un grupo.
¿Ha visto una nueva pieza para su colección? o, buscando el lado romantico, Cupido también le ha ensartado.
Son todo conjeturas que espero nos desveles pronto
Besitos Capri
Aamon...
Hmmm...
¿Por qué ese nombre?
Todo debe tener una explicación...
;)
No esperaba menos de tí, por eso espero ansiosa esa continuación, porque me has cautivado con la primera parte. Ainsss hasta he suspirado y todo.
Te dejo muchos besitos y susurros aterciopelados
Espero a seguir leyendo. No me atrevo todavía a comentar nada, salvo que promete.
Y que me hace feliz tu regreso
Besos
Capri, me encanto tu relato, en este día fue como un vaso de agua en el desierto.....
Besos.
nada como bailar,
cantar
y hacer el amor!!!
genial!!!
Buenos días cariño¿como estas? me ha encantado,claro que no podia ser de otra forma,esperare ansiosa la segunda parte.
Gracias por demostrarme tanto, tantisimo cariño tu eres maravillosa,sabes dar a cada uno lo que necesita.
Te quiero requete guapisima.
todo lo bueno termina pronto,por favor sigue dandome tanto bueno....
un beso
Este blog esta construido con ladrillos de deseo y andamios de excitación.
Un Saludo
Espero entonces que la continuación te guste; R...
Un beso
Ana, tu no te quedas a la zaga, todo lo contrario .
Un beso, mi dulce sirena
Carlos, conjeturas y cábalas son las que provocan tus relatos !
El mio es tan normalito que estoy convencida que ya has vislumbrado el final.
No sé si retarte a que me lo termines tú. :*)
Un beso
Gabi; cielo; eso dicen pero... todo es posible .
Veremos si su nombre guarda relacción o no con el relato
Un besito
Yemaya, jolines no me digas eso xds!
Que soy tímida y me entra la vergÜensa!
jaja
Espero no decepcionarte y si es asi se sincera ,ok?
Un besito
Graciñas Alís.
Aunque no es fácil caminar, hay que hacerlo aunque sea coja :)
Un beso
NV, pues si , exacto
has dado en el clavo!
Super; y lo bueno es que se puede hacer las tres cosas a la vez !
Gracias, un placer verte por aqui !
Geni, mi angel.!!!!!
¿Pero como no se te va a querer ?
Eres increiblemente maravillosa
Te quiero un montón que lo sepas!!!
Y te enviaré x correo la continuación por si tardas tanto en volver como la última vez.
Duele el no saber , cuando se tiene afectos asi.
Un besazo
Paco, eres un encanto.
¡Como me gusta verte y leerte !
¡Como te echo de menos cuando tardas en aparecer !
Un beso con mucho cariño.
Edu! Poeta!
¡Que lindo lo que me has escrito!
Un beso muy grande
Te mereces todos los éxitos!!
Su relato, que ya sé continuará pues usted gentilmente nos ha informado de ello, es una extraordinaria mezcla de intensidad y encuentros.
Promete y promete mucho.
Mis besos peregrinos.
Querida amiga, sabes que me encantan los retos, pero dudo mucho que mi torpe pluma fuese capaz de transmitir el romanticismo que se aprecia en la primera parte.
En cualquier caso, quedo a tu entera disposicion. :P
Besos Maria
Asi es, Peregrino, continuará si nada se interpone en mi camino, mañana mismo.
Que usted lo disfrute y que disfrute su camino, estoy convencida que es su MOMENTO.
Mis besos para su camino
Querido amigo, tu pluma, la de escribir, que luego puede ineterpretarse mal,es lo suficientemente hábil como para afrontar cualquier reto.
Pero por esta vez no te voy a retar, que eres capaz de matarme a cualquiera de los protas - es broma-, pero no dudes que tomo tus letras como tu palabra, que sé que como caballero tienes y te pasaré otro reto que tengo pendiente.
Gracias Carlos.
Un besazo!
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